
Nadie mejor que Kyoichi Sawada nos pudo enseñar parte de la crudeza de la Guerra de forma tan conmovedora.
Aunque la foto, sacándola de su contexto, solo muestra una familia huyendo de algo o alguien. Al mirarla con dedicación, los rostros expresan un algo más.
La desesperacion de una madre y sus 4 hijos son un motivo no menor para detenerse a mirar. Lo desconocido de lo que escapan puede ser cualquier cosa, pero la mirada de quienes desamparados nadan para salvar sus vidas evidencia un gran miedo que no pasa desapercibido.
En gran parte el efecto de la foto sobre nosotros, sin desmerecer el acierto fotográfico, depende de la utilización del blanco y negro que otorga mayor dramatismo y dureza a la fotografía. Pues si hubiese tenido color, quizás no nos hubiesemos conmovido de esta manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario